« Transporte de Olfato: Casa de los Espirítus | HomePage | Santiago Restaurant Recs Part I (English) »

Sunday, September 18, 2005

El 18 (Revista Mujer 18-09-05, Edición 1197)

Por Liz Caskey

     “Liz, prueba esto”, me dice un amigo chileno vestido de huaso. Tomo un sorbo de una copa plástica llena de un líquido rosé con sabor dulce y alcohólico. “Qué es?” pregunto. “Chicha”. Espero una explicación pero sólo llega en la forma de una empanada y un consejo de comerlas juntas. Estamos en una fonda en Tongoy. Es mi primer dieciocho en Chile.  
      Años después, estoy con mi pareja en el campo de Talca. Su mamá nos mandó a buscar las empanadas “calduhas” de la Sra. María en San Clemente. Al parecer, llegamos a una casa particular, pero en realidad es una fábrica de empanadas. Una docena de personas trabajan en forma rítmica amasando y cortando la masa; llenándola con pino aromático; doblándola como un pañal; y finalmente, pintándola con huevo batido y directo al horno. El producto final sale dorado con un vapor increíble escapando de sus bordes. Llevamos varias para el asado. A medio camino, vuelta loca por el olor, no aguanto más la tentación y saco una, aún caliente. Su masa es crujiente y delicada; la carne se derrite en la boca; las pasas rubias, huevo duro y aceituna juegan en la boca con su textura y sabor. Es exquisita. Lamento no tener un vino tinto para acompañarla.
     Llegamos a la casa y siento el olor de carbón y aroma ahumado-picante de longaniza, ya cociendo en la parrilla. Ha partido el asado del 18. La parrilla es el centro del espectáculo con los hinchas rodeándola, esperando los resultados deliciosos. Lo que más aprecio y me gusta del 18 es como la gente se reúne y comparte en esta fecha. Para algunos, pasa en una fonda con chicha y anticuchos bailando música ranchera; para otros, acontece en un asado con empanadas, choripan y vino. Pero la sensación siempre es de fraternidad, alegría--y buena comida. Mi suegro me ofrece una copa de vino tinto y acepto. Las empanadas ricas aparecen de nuevo. Acepto una también. Me acuerdo de esa primera chicha y empanada en Tongoy. Pienso en cúan loco es que estas tradiciones, que antes parecían lejanas, se han incorporado a mi vida ahora. Hacemos un brindis por el 18 y por Chile. Levanto mi copa y sonrío--después de todo, Chile es mi país adoptado.
     Feliz 18 a todos.

12:40 Posted in MUJER MAGAZINE-La Tercera Newspaper (Chile) | Permalink | Email this