« Paris por Primera vez (Revista Placeres, Sept/Oct 2005, Edición 6) | HomePage | More Articles About Liz Caskey Inc. »
Saturday, October 08, 2005
Tudo Delicioso (Revista Mujer, 09-10-05, Edición 1200)

Por Liz Caskey
“Yumm...Que é isso?”, pregunto a la pasada, frenando mi caminata en frente de una barraca, un carrito de snacks. Sale un olor delicioso que no identifico desde un sartén. “É tapioca.” Miro al sartén, calentado por leña, donde adentro tiene lo que parece ser una crepa hecha de pequeños gránulos blancos (la tapioca) que se van “pegando” con el calor. Le agrega coco fresco rallado y queso de coalho (queso fresco local), la dobla a la mitad como si fuera una quesadilla y la pasa a una señora esperando. No contengo mis ganas y exclamo, “Quero provar também!” Llega caliente, crocante afuera pero suave dentro con el queso derritido y levemente dulce por la carne del coco rallado. Marta, la cocinera, me cuenta que es un lanche típico de Pernambuco, el nordeste paradisiáco de Brasil. Estoy en Olinda, la ciudad hermana colonial de Recife, explorando--quiero ver qué comen aquí.
Olinda es amor a primera vista: cerros verdes con tejas rojas de sus casas coloniales, iglesias barrocas portuguesas, todo con un mar verde-turquesa de fondo. El tiempo se ha detenido aquí; es otra época. Vago sus calles hechizada por su belleza, su gente encantadora de piel multicolorida y ver la vida diaria pasar a un ritmo lento y muy placentero. En cada esquina, me encuentro con alguien vendiendo cositas ricas para comer: agua de coco helado, perfecto para el calor que hace; helados artesanales de frutas nativas como açerola; dulces como bolo de rolo, la versión brasilera de brazo de reina relleno de goiaba; frutas frescas aromáticas del tamaño de una bola de fútbol como mango y papaya; acarajé, un pequeño sándwich baiano hecho de masa de porotos y relleno con camarones secos, salsa de maní y aceite de malagueta, un ají súper picante; y las divinas castañas de cajú. No podía creer cuánta oferta había de castaña de cajú en todos lados. Las venden como el maní en Chile—en pequeños paquetes por un real o kilos por poco más. Todo lo que pruebo tiene un sabor intenso; es como la naturaleza infunde inparable toda su pasión en las frutas de su tierra.
Al rato, ya veo que no va a ser necesario almorzar hoy, lo estoy pasando demasiado bien picoteando en las calles de Olinda y conociendo su idiosincrasia por el paladar. Sí, tudo é delicioso en Recife y Olinda.
Para más información: www.olinda.pe.gov.br
01:25 Posted in MUJER MAGAZINE-La Tercera Newspaper (Chile) | Permalink | Email this
